Los Picos de Europa leoneses constituyen una realidad antropológica y física que no ha recibido el reconocimiento justo ni a veces la delimitación precisa. Buena prueba de ello es la tendencia popular a considerar estos espacios con vinculación únicamente asturiana o cántabra, cuando la parte leonesa de Picos es la extensión superior. Es cierto que estas tierras han tardado mucho en empezar a reivindicar unos límites que, siendo propios y relevantes, han quedado con frecuencia al albur y el interés de los que los rodean. Por ello, se hace necesario reivindicar una realidad que constituye buena parte de la esencia leonesa. Y la reivindicación empieza por su conocimiento. Sólo la información veraz y objetiva puede poner al hombre moderno en camino hacia la verdadera reivindicación.
El Valle de Valdeón incluye las poblaciones de Posada, Caldevilla, Soto, Prada, Los Llanos, Cordiñanes y Caín: Es en Valdeón donde tiene su nacimiento el Cares, el mito de la belleza y la naturaleza hecha espectáculo. Él es quien, como “un cuchillo de aguas frías que corta las montañas”, labró esta espectacular garganta recorrida cada año por millares de caminantes.
El Cares, cielo y abismo es un recorrido por los paisajes, los pueblos y la naturaleza, por las imponentes cumbres envueltas en niebla que nos sitúan en lo más elevado, junto a los rebecos, poniendo el cielo al alcance de nuestras manos, y por la senda labrada entre rocas que ha merecido la denominación indiscutible de Garganta Divina.